Contento con mi DeLL

Agosto 29th, 2008

Hace ya más de un año la tarjeta gráfica de mi viejo portátil Toshiba se negó a seguir funcionando. La garantía se me había acabado apenas dos semanas antes y la verdad es que no sabía que hacer. Me gustaba mi portátil, le tenía cariño. Debo aclarar que por las condiciones de mi trabajo el portátil estaba encendido más de 8 horas diarias, por lo que tampoco me pareció extraño que la tarjeta gráfica se quejara. Así que decidí llevarlo al servicio técnico para pedir presupuesto.

Después de mandarme de un lado para otro (el vendendor me mandó al servicio técnico, el servicio técnico se había mudado a otro sitio y no lo había notificado) llegué a las oficinas correctas. Me dicen que les tengo que dejar el portátil una semana para que el técnico pueda revisarlo. Total, se los dejo allí y espero que me llamen pronto para darme presupuesto.

Después de dos semanas aún no me han llamado, así que decido llamarles yo para ver que es lo que está pasando. Me contestan que ya lo han revisado pero que debe ser que se les traspapeló la nota para llamarme (¿?¿?). Resulta que el problema es la tarjeta gráfica (¿¿En serio?? Sí que son eficientes, sí). Pues como está integrada en la placa hay que cambiar toda la placa, lo que me viene a salir unos 700€ (aquí fue cuando me entró la risa y no pude seguir hablando con el comercial).

Total, que aunque le tengo mucho cariño a mi Toshiba decido comprarme un nuevo portátil (por cierto, para retirar el Toshiba del servicio técnico tuve que pagar 30€ por gastos de… mmmm, la verdad no sé que gastos tuvieron). Me decidí por un DeLL Inspiron y esta vez me cubrí las espaldas, contraté un seguro que extendía la garantía básica a 3 años y cubría frente a daños accidentales.

Al principio pensé que lo de comprarlo en DeLL fue un error (me hubiera salido 300€ más barato comprarlo en cualquier tienda de por los alrededores). Pero llegó ese día en el que el portátil falla y debes pedir ayuda al servicio técnico y ahí es cuando comprobé que mi dinero fue bien invertido.

El 22 de Junio a las 4.37 AM el reloj interno de mi Inspiron dejó de funcionar. Como os lo estoy contando, se quedó parado y punto. No es que se acabara la pila del reloj, es que el reloj se puso en huelga y se quedó con esa hora. Durante unos días viví una experiencia similar a la de Bill Murray en Atrapado en el tiempo. Siempre que encendía el portátil era la misma hora. La verdad es que el problema no tenía la mayor importancia, bastaba ejecutar un ntpdate en algún script de arranque para solucionarlo. Pero bueno, ya que el portátil estaba en garantía decidí poner a prueba al servicio técnico. Además uno de los botones multimedia que había en el frontal me había dejado de funcionar hace tiempo (y me digo, a ver si me dan solución para todo).

Los llamo y me sale un chico muy amable y deseoso de ayudar. Después de hacer un par de chequeos me dice que vamos a actualizar la BIOS del equipo, que seguro que así solucionamos el problema. Le intenté explicar que este problema era nuevo y que nunca antes me había ocurrido nada similar, que no creía que una actualización solucionase nada. El se limitó a repetirme que ibamos a actualizar la BIOS que así solucionaríamos el problema. Decidí no discutir.

Después de seguir las indicaciones para actualizar la BIOS reinicé el equipo y… ahí se quedó. No me arrancaba. Parece que se tomó como algo muy personal eso de la actualización y ahora salía un mensaje de error en el arranque diciendo algo de que el reloj interno no estaba funcionando (bueno, al menos esta versión nueva de la BIOS confirma lo que ya uno sospecha, aunque es para lo único que sirve porque luego no te deja hacer nada).

El pobre chico del servicio técnico se dió por vencido y me dijo que me hacía un parte de incidencia para que fuera un técnico a casa y me cambiara la placa base (ya que todo está integrado). Aproveché para comentarle lo del botón multimedia, así que incluyó también el cambio del frontal del portátil.

Lo dicho, al día siguiente llegó un chaval muy majo con todas las piezas, me cambió la placa y el frontal y me dejó el portátil como nuevo. Sin moverme de casa, sin cobrarme un duro y encima en un tiempo record.

Aún sigo alucinado… pero lo que tengo claro es que ese dinero extra que gasté al principio valió la pena y que el próximo portátil que compré será otro DeLL.

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Un mundo bajo éste

Agosto 25th, 2008

Lo primero agradecer a todos el apoyo y los comentarios para que siga escribiendo. Ciertamente he dejado el blog de lado, pero ya es hora de retomarlo. Para los que no lo sepan, he cambiado de trabajo…  ahora estoy inmerso en el mundo de las redes de ordenadores como consultor. Es un trabajo apasionante, pero implica conocer al detalle cosas que posiblemente nunca antes pensaras que existieran o que pudieran ser de útilidad más allá del entorno académico.

Cuando las redes se mantienen pequeñas, es fácil controlarlas y entenderlas. Pero cuando empiezan a crecer, cada vez es más complicado acordarse de dónde están los switchs o cuántos routers tenemos. Eso por no hablar de cuando se le añade a la red la coletilla de ‘alta disponibilidad’, lo que más o menos quiere decir que si se frien unos cuantos equipos de comunicaciones, la red debe seguir funcionando como si nada.

Cuando empiezas a adentrarte en este mundo, descubres que debes tratar con un gran número de problemas en la capa de enlace, esto supuso para mi una gran novedad pues lo cierto es que a parte del ARP, pocos protocolos recordaba en este nivel. Sin embargo hay todo un mundo de protocolos coexistiendo aquí, un mundo transparente y desconocido, pero insultantemente necesario para el funcionamiento global de Internet.

Os pondré un par de ejemplos para ilustrar lo que quiero decir. A veces, al conectar demasiados equipos de comunicaciones podemos crear bucles en las redes, lo que hace que los paquetes estén dando vueltas sin llegar a ningún destino. Esto se puede hacer de forma involuntaria o a próposito para crear rutas alternativas (requisito imprescindible para las redes de alta disponibilidad). Este problema hay que resolverlo en la capa de enlace, uno de los protocolos encargados de ello es el Spanning Tree Protocol o STP para los amigos. Éste se encarga de que sólo exista una ruta válida hacia cada destino, cuando detecta que la ruta esta rota, conmuta automáticamente hacia una ruta alternativa. Cómo habréis deducido, la complejidad del protocolo es bastante elevada, ya que es necesario que un gran número de equipos colaboren entre sí, lo que implica mandar un montón de mensajes, elegir un nodo central de control, averiguar las diferentes rutas posibles, etc.

Otro de los problemas clásicos que se plantean en las grandes redes es averiguar cómo mandar un paquete desde un punto a otro. Los routers son los encargardos de esto y en pequeñas redes es el propio administrador de red el que introduce la tabla de enrutamiento a mano, pero en las grandes redes esto no es factible. Hay que tener en cuenta que estamos hablando de cientos de routers y miles de rutas, a parte de una topología cambiante y dinámica. Una ruta estática quedaría desfasada en muy poco tiempo y a parte, no permitirá aprovecharnos de las rutas alternativas que pudieran existir en caso de que la principal estuviera congestionada. Para resolver este problema se han ideado un gran número de protocolos para averiguar rutas (léase RIP, IGMP, OSPF, etc.). De manera muy resumida, el objetivo de estos protocolos es intercambiar información con los routers vecinos y así decidir que rutas son las óptimas en un momento dado.

En definitiva, todo un mundo bajo éste en el que espero no perderme y poder seguir trayendo pinceladas al blog.

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